Un cuento es el viento

Nudo

«Tú sabes que espero a que vuelva el hombre del lugar,* la luna,

para regresar yo a mi hogar,

escuchar los relatos de la gente,

cuando la visite,

escuchar las historias que cuentan.

Ellos escuchan las historias de la gente de la Llanura, sí,

del otro lado del lugar,

esto hacen, las escuchan.

Cuando el  otro hombre del lugar, el sol, calienta un poco

me siento al sol;

sentado, escucho las historias que vienen de lejos,

historias que llegan desde la lejanía.**

Obtendré entonces de ellos una historia, sí,

porque las historias flotan desde la lejanía.

Cuando el otro dueño del lugar calienta un poco,

siento que en verdad debo ir de visita,

para hablar con ellos, mis congéneres. […]

Primero debo sentarme un rato, refrescar mis brazos,

dejar que les pase la fatiga.

Simplemente, escucho,

esperando una historia que deseo escuchar;

espero que flote hasta mi oído.*** […]

Iré a sentarme en mi hogar,

para orientar mis orejas hacia mis pasos

que recorrí, sí,

porque siento que una historia es el viento:

le gusta ir flotando de un lugar a otro.

 

* La expresión |xam es !xoe-sho-!kui, literalmente, «la persona del lugar».  Según Lloyd (p. 298), ||kabbo dijo que “el otro nombre de la luna es !xoe-sho-!kui, el mismo que el otro nombre del sol”. En la misma nota Lloyd explica también que |a!kuŋta tradujo la expresión como «el hombre que conoce todos los lugares». Un poco más adelante en este mismo testimonio, ||kabbo, hablando en tercera persona, alude a sí mismo como !xoe-sho-!kuiten, que es la forma enfática de esta misma expresión. Entonces Lloyd lo traduce como the man of the place, «el hombre del lugar». (Nota de JMdP-S)

** ||kabbo explica que un cuento es “como el viento, viene de un lugar lejano, y lo sentimos”. (Nota de Lucy C. Lloyd)

***||kabbo explica que cuando uno ha recorrido un camino, y se sienta, aguarda a que un relato viaje hasta el, siguiendo la misma senda. (Nota de Lucy C. Lloyd)

 (||kabbo, narrador |xam ; dictado en julio y agosto de 1873 a W. Bleek y L. C. Lloyd; véase una traducción distinta en J. M. de Prada, La niña que creó las estrellas: relatos orales de los bosquimanos |xam , Madrid: Lengua de Trapo, 2011, págs. 5, 6).
Ilustración inspirada en un nudo de diseño tradicional finés.

Un cuento que nadie sabe

Serp

Nadie sabe la historia del amanecer de mañana.

Rattray, Ashanti Proverbs (the primitive ethics of a savage people), Oxford: Clarendon Press, 1916, nº 746.
Ilustración basada en las piedras Abbia, fichas de juego de azar, de Camerún.

Los relatos son como genes

HN-zarpa

Las narraciones son como genes, una vez concluida nuestra historia mantienen viva una parte de nosotros, y tiene mucho de conmovedor que Sheherazade asuma la dicha de siempre jamás no tras su boda, sino después 1001 relatos y tres hijos.

A. S. Byatt, On Histories and Stories: Selected Essays, Cambridge: Harvard University Press, 2001, p. 166.
Ilustración basada en la tradición de los indios de Norte América.

¡Qué hermosa sería la vida de un narrador errante!

Corredores

Contarle historias a alguien que las escuche como historias, que no te conozca, que no espera oír literatura. ¡Qué hermosa sería la vida de un narrador errante! Alguien dice una palabra y tú cuentas la historia. No paras nunca, ni de día ni de noche, te quedas ciego, pierdes el uso de tus miembros, pero tu boca sigue prestándote servicios, y vas contando lo que te pasa por la mente. No posees nada, sólo un número infinito y cada vez mayor de historias.

Lo más hermoso sería que pudieras vivir sólo de las palabras y tampoco necesitaras comer.

Elias Canetti, Hampstead: Apuntes rescatados 1954-1971, traducción de Juan José del Solar, Madrid: Anaya & Mario Muchnik, 1996, p. 33.
Ilustración basada en una pintura rupestre bosquimana del Sur de África.

Fuego y cuento

Oso

Dos cosas son necesarias en invierno: fuego y cuentos. Fuego para calentar el cuerpo, cuentos para calentar el corazón.

Kurdish Jews, Yona Sabar, The Folk Literature of the Kurdistani Jews: An Anthology, New Haven y London: Yale University Press, 1982, p. xxxvii n.128.
Ilustración basada en los fetiches del pueblo zuñi, Nuevo México.

Nada que temer durante el recital

Pez dentado

Antes de iniciar un recital del Manas, Keldibek dijo a sus pastores que acudieran sin temor al campamento porque su ganado regresaría a casa por sí mismo, y nadie, fuera persona o animal salvaje, podría robarles una oveja mientras él estuviera cantando el Manas. Pero cuando empezó a cantar la yurta se puso a temblar, se desató un poderoso huracán en medio de cuya oscuridad y estruendo descendieron volando los compañeros de Manas, de tal modo que se agitó la tierra bajo los cascos de sus caballos.

Kirghiz; quoted in Hatto, “Kirghiz”, en Traditions of Heroic and Epic Poetry. Volume I: The Traditions, edited by A. T. Hatto, London: The Modern Humanities Research Association, p. 305; Manas is the national epic of the Kirghiz people, and tells the exploits of the eponymous hero and his descendants.
Ilustración basada en el dibujo de un pez encontrado en Nueva Irlanda, Papúa Nueva Guinea.

Desecha los cuentos de viejas

MUJER KIMBERLEY ABORIG-RED

«Si enseñas esto a los hermanos, serás buen ministro de Cristo Jesús, nutrido en las palabras de la fe y de la buena doctrina que has alcanzado. Cuanto a las fábulas impías y los cuentos de viejas, deséchalos» (I Timoteo, 4: 6-7).

Así la traducción de Nácar y Colunga. La traducción, más literal, de Bover y Cantera dice:

«Si estas cosas sugieres a los hermanos serás excelente ministro de Cristo Jesús, nutriéndote con la palabra de la fe y de la buena doctrina que has seguido. En cambio, esas fábulas profanas y propias de viejas, evítalas»

Ilustración inspirada en una pintura rupestre de Kimberley, Australia.

Invención y verdad

Klickita

El cuento es una invención, el cantar, una verdad. (proverbio ruso)

Russian proverb, Jakobson «On Russian Fairy Tales», appendix to  A. N. Afanas’ev, Russian Fairy Tales, traducción de Norbert Guterman, Nueva York: Pantheon, 1945, p. 649.
Ilustración inspirada en el arte del pueblo Klickitat de la costa noroeste de América.

Este relato es un concepto totalmente nuevo

ciervo

Cuando volví de Berdichov, después de Hanukah, en el invierno de 1810, el Rebbe me dijo que tenía una historia que contar.

Dijo:

–Este relato sólo ha sido contado una vez, y eso fue antes de que se construyera el Templo de Salomón. Los únicos que lo entendieron fueron el profeta que lo contó, y la persona a la que le fue contado. Ni siquiera los otros profetas pudieron comprenderlo.

Aunque este relato ha sido ya contado una vez, ahora es un concepto totalmente nuevo. Muchas cosas han cambiado desde que lo contaron por última vez. Fue contado anteriormente, en consonancia con aquel tiempo, pero ahora debe contarse en consonancia con el presente. (Extracto de la obra Sichos HaRan, «La sabiduría de Rabí Nachman [de Bretslov]», de Rabí Nathan de Nemirov)

Rabí Aryeh, editor, Rabbi Nachman’s Wisdom, Jerusalén: Breslov Research Institute, 1973, p. 340.
Ilustración inspirada en el arte de la cultura Pazyryk.

Sabes, el cuento es como un árbol joven.

Dragoncito

Sabes, el cuento es como un árbol joven. Crece, se desarrolla, lo podas, lo injertas, lo limpias; de él brotarán hojas, ramitas y frutos. Una nueva vida se desarrolla, como sucede con los humanos. ¿Quién sabe qué será? Así es el cuento. En una ocasión comencé a narrar un cuento sobre una muchacha que encontró una caja. La cogió, miró el interior, la abrió. Había un dragón. El dragón la agarró y se la llevó. Lo que pasó después lo estuve contando una semana. Así va el cuento: como nosotros queremos, solo que ha de tener una base; después se le puede añadir cualquier cosa. (Reflexiones del narrador húngaro  Ferenc Czapár, pescador de profesión).

Linda Dégh,  Narratives in Society: A Performer-Centered Study of Narration, Helsinki, Academia Scientarum Fennica, Folklore Fellows Communications no 255. pág. 44. 1995.
Ilustración inspirada en el arte de la cultura Maya.