Contar sólo parte del relato

Haida

 

Muy a menudo [en la Australia aborigen], se contaban fragmentos [de los relatos] referidos a lugares o personajes, sin desarrollar las acciones o seguir hasta el final la trama argumental. A un niño que viajaba por el territorio de un pariente cercano (madre, padre, abuelo, por ejemplo) se le decía el nombre de un lugar especial y de la presencia-espíritu que lo habitaba, o una esposa podía recibir esa información la primera vez que visitaba el territorio de su marido. Estos segmentos probablemente se ampliaban más tarde, dando lugar a relatos más completos. Eran una parte vital del conjunto del proceso de enseñar, aprender y conocer los relatos míticos y su contexto en una región dada.

 

Roland M. Berndt y Catherine Berndt, The Speaking Land: Myth and Story in Aboriginal Australia, Victoria: Penguin Books, 1989 pág. 9
Ilustración inspirada en diseños del pueblo Haida
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Lo más fácil es anotar el relato.

Caballo carro

La naturaleza intelectual de un relato se agota en su texto, pero los aspectos funcional, cultural y pragmático de cualquier narración nativa se manifiestan no sólo en el texto, sino también en su recitado, su ejecución y sus relaciones contextuales. Es más fácil anotar un relato que observar de qué formas difusas y complejas penetra en la vida, o que estudiar sus funciones mediante la observación de las inmensas realidades sociales y culturales en las que se inscribe. Y este es el motivo por el que tenemos tantos textos, y sabemos tan poco sobre la verdadera naturaleza del mito.

B. Malinowski, “Myth in Primitive Psychology”, in Bronislaw Malinowski, Malinowski and the Work of Myth, edited by Ivan Strenski, Princeton: Princeton University Press, p. 89.
Ilustración inspirada en grabados rupestres de una cueva de la isla de Götland.

Una buena historia protege la casa

El cuervo

Saber un buen relato sirve para proteger tu hogar, tus hijos y tus bienes. Un mito es igual que unos sólidos cimientos de piedra: dura mucho tiempo.

Navaho; C. Kluckhohn, “Myths and Rituals: A General Theory”, en Harvard Theological Review, vol. 35, 1942, p. 74.
Ilustración inspirada en el arte de los indios de la costa noroeste de América.