Cuando la voz elocuente y el gesto de un anciano arrugado y canoso…

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En estas lejanas islas [las Hébridas], donde los hombres viven con lentitud, y viven largo, probablemente porque no viven deprisa –en pintorescos y toscos chamizos construidos con turba y piedras, donde hombres de hasta ochenta años han pasado la mayor parte de su existencia–, en estos remansos de tranquilidad en plena corriente de la vida, viejos pensamientos se acumulan como oro en polvo en un regato de Sutherland, y allí se conservan.

Allí, en las noches de invierno, boquiabiertos y con ojos de asombro, los niños se sientan a la luz rojiza del fuego de turba, bajo el gris entoldado de humo, y escuchan emocionados estos extraños y antiguos mitos. Dejan de ser mozos y mozas harapientos y descalzos, con largas greñas, oscuras o rubias; escuchan cómo el aguerrido pastor luchó contra el dragón y se hizo con la princesa y el reino, y su ánimo se eleva, como el de él. Dejan de existir las patatas y la leche, los tabiques de madera y las cucharas de cuerno, cuando la voz elocuente y el gesto de un anciano arrugado y canoso despliega ante ellos el cuenco de oro y los manjares del gigante.

Y cuando concluye el relato, y el fuego arde apenas, mozos y mozas se arrebujan en sus camastros y siguen soñando, y así sueñan hasta que se hacen mayores, y envejecen, y el viejo relato se convierte en parte de sus tranquilas vidas. El sueño de aventuras del niño es el punto luminoso en una rutina de trabajos y penalidades, y el hombre no lo olvida nunca mientras vive.

John Francis Campbell, “On current British mythology and oral traditions, Journal of the Ethnological Society of London, 1869-1870, vol. 2, págs. 331-332
Ilustración inspirada en un dibujo pintado sobre una calabaza de Burkina Faso
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Formula de cierre española

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Y para celebrarla, comieron perdices y a mí me dieron con el plato en las narices. Y yo, al ver eso, me unté los zapatos con grasa y me vine corriendo para casa.

Juan José Orga Díaz, maestro calzador de Frama, Potes, Santander; Aurelio M. Espinosa hijo, Cuentos populares de Castilla y León, vol. 2, Madrid: CSIC, 1988, pág. 199.
Ilustración inspirada en una crátera griega clásica. 

Lo más perdurable

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Is buaine port ná glór na-éan,

Is buaine focal ná toice an tsaoil.

Una tonada es más perdurable que el canto de los pájaros,

un cuento es más perdurable que toda la riqueza del mundo.

(Proverbio irlandés)

Irish proverb, in Robin Gwyndaf, “A Welsh Lake Legends and the Famous Physicians of Myddfai”, Bealoideas, vol. 60-61, 1992-1993, p. 245

Ilustración inspirada en un dibujo japonés

Cuentos para noches inmensas

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¡Huésped! Ya que sobre esto me preguntas e interrogas, óyeme en silencio, y recréate, sentado y bebiendo vino. Estas noches son inmensas, hay en ellas tiempo para dormir y tiempo para deleitarse oyendo relatos, y a ti no te cumple irte a la cama antes de la hora, puesto que daña el dormir demasiado.

Odisea, XV, 390 et ss. traducción de Luis Segalá.
Ilustración inspirada en un diseño amerindio de Norte América.

¡Qué hermosa sería la vida de un narrador errante!

Corredores

Contarle historias a alguien que las escuche como historias, que no te conozca, que no espera oír literatura. ¡Qué hermosa sería la vida de un narrador errante! Alguien dice una palabra y tú cuentas la historia. No paras nunca, ni de día ni de noche, te quedas ciego, pierdes el uso de tus miembros, pero tu boca sigue prestándote servicios, y vas contando lo que te pasa por la mente. No posees nada, sólo un número infinito y cada vez mayor de historias.

Lo más hermoso sería que pudieras vivir sólo de las palabras y tampoco necesitaras comer.

Elias Canetti, Hampstead: Apuntes rescatados 1954-1971, traducción de Juan José del Solar, Madrid: Anaya & Mario Muchnik, 1996, p. 33.
Ilustración basada en una pintura rupestre bosquimana del Sur de África.

Invención y verdad

Klickita

El cuento es una invención, el cantar, una verdad. (proverbio ruso)

Russian proverb, Jakobson «On Russian Fairy Tales», appendix to  A. N. Afanas’ev, Russian Fairy Tales, traducción de Norbert Guterman, Nueva York: Pantheon, 1945, p. 649.
Ilustración inspirada en el arte del pueblo Klickitat de la costa noroeste de América.

Este relato es un concepto totalmente nuevo

ciervo

Cuando volví de Berdichov, después de Hanukah, en el invierno de 1810, el Rebbe me dijo que tenía una historia que contar.

Dijo:

–Este relato sólo ha sido contado una vez, y eso fue antes de que se construyera el Templo de Salomón. Los únicos que lo entendieron fueron el profeta que lo contó, y la persona a la que le fue contado. Ni siquiera los otros profetas pudieron comprenderlo.

Aunque este relato ha sido ya contado una vez, ahora es un concepto totalmente nuevo. Muchas cosas han cambiado desde que lo contaron por última vez. Fue contado anteriormente, en consonancia con aquel tiempo, pero ahora debe contarse en consonancia con el presente. (Extracto de la obra Sichos HaRan, «La sabiduría de Rabí Nachman [de Bretslov]», de Rabí Nathan de Nemirov)

Rabí Aryeh, editor, Rabbi Nachman’s Wisdom, Jerusalén: Breslov Research Institute, 1973, p. 340.
Ilustración inspirada en el arte de la cultura Pazyryk.