El árbol que cuenta historias

arbolito

En el Bajo Klamath hay un árbol viejísimo, inmenso, que ha proporcionado un relato del primer mundo y sus gentes. El propio árbol es un miembro de la primera humanidad, transformado; nadie sabe qué edad tiene. Los hechiceros acuden a él una vez al año, conversan, le hacen preguntas, reciben respuestas. Cada año una piedrecita se añade a un montón en el que, al parecer, ya  hay miles de guijarros. El montón está cerca del árbol; no se permite a nadie que cuente las piedras que tiene. El montón es sagrado; una vez una piedra se coloca junto a las otras, debe permanecer allí para siempre.

Este árbol sagrado ha contado relatos del primer mundo, relatos que los indios Weitspekan [Yurok] conocen y reverencian.

Jeremiah Curtin, Creation Myths of Primitive America, Santa Barbara, CA: ABC-CLIO, 2000 [1898], p. xxx.
Ilustración inspirada en un textil contemporáneo sudafricano.
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